miércoles, 20 de febrero de 2008

DISTROFIA SIMPATICO "REFLEXIVA"



Quizás sea esta foto la que mejor refleje la enfermedad que estoy padeciendo.La he querido colocar en el blogg porque ha sido el detonante de mi regreso avergonzado a mi Señor.
Aunque es una foto de un hombre, es lo que le pasó a mi pierna... sufrió los embates de una Distrofia simpático refleja, más conocida como la enfermedad del dolor. Las extremidades afectadas se hinchan y colorean rojo, morado, negro, colores que parecieran ser consecuencias de quemaduras graves, es más, uno siente como si se hubiese quemado, porque el dolor es intenso y va en aumento al igual que la hinchazón. Afecta al nervio simpático, (que de simpático no tiene nada) este nervio controla las sensaciones de dolor y satisfacción en las personas, por lo tanto al sentirse dañado, envía esa percepción al cerebro a lo que éste último no encuentra mejor solución que resistirse a mover la extremidad (en este caso la pierna ) y con ello la guinda de la torta porque se genera un desuso del hueso y del nervio. La pierna va cambiando y empieza a adelgazar por la atrofia, en algunos casos resulta tan doloroso y se tienen tan pocas opciones de mejora que lo aconsejable es amputar, claro está en los casos en que el diagnóstico ha sido tardío o el paciente no quiera tratarse puesto que es terriblemente doloroso.Ocurre después de una trauma en algún órgano, corazón, pulmón y sobretodo en extremidades. Lo que más me llamó la atención fue que además de los puntitos blancos que me salieron en la pierna, se generaron una serie de grandes moretones_ pensé_ pero en realidad eran como llagas que ardían, tal como si hubiese caído en un brasero; aún me quedan y aún duelen, pero no tanto como al principio, sobretodo en la planta.
Hoy creo que es el último día de mi visita al kinesiólogo, él que se ha portado un 7, y aunque aún no puedo flectar la rodilla, creo que he avanzado mucho según sus propias palabras. Recuerdo que el primer día que fuí, me hizo un masaje que se repetió durante todas las sesiones y que ponían mi enteresa y mi sentido siempre contenido a un lado, porque era inevitable sentir dolor por aquél masaje, las lágrimas aparecian casi por inercia, y aunque estaba autorizada para gritar mi mejor garabato, yo no los digo :) me quejo como siempre, muy señoritamente; también debo reconocer que descubrí que la respiración de la que siempre se practicaba en kárate, definitivamente sirve. Así entre gritos y lágrimas, pensé en Cristo, en mi sufrimiento corporal, me atrevería incluso a expresar que es la primera vez que siento tanto dolor físico y que pienso tanto en Él. Lo sentí...cuando el doctor me dio un golpecito en la espalda, me abrazó y yo aún llorando, mirando los ojos de mi madre tratando de encontrar consuelo, me dijo el Kine: Fuerza, mucha fortaleza.
Finalmente, el dolor ha disminuido, las molestias y la dependencia casi absoluta también.
Quedé obesa, todo lo que había bajado se fue, pero no importa, ya vendrán tiempos mejores.
Los afectos también han disminuido, debo confesarlo, que le vamos a hacer, cuando alguien es exigente como yo lo es en todos los aspectos.
Han cambiado cosas, después de casi un mes de dormir en el living, ya ni reconozco mi pieza, ni las cosas que hay en ellas y que por ende son mías. No sé donde están mis joyeros y menos recuerdo lo que hay dentro de ellos, parece exagerado, pero después de semanas enteras vistiendo con las mismas tenidas de ropa, despertando con lo esencial y trabajando con lo esencial, no lo es tanto. La pieza parece más grande y lo único que es mío totalmente son mis rosarios que se fueron conmigo y mi cama, ya que ellos habitan en las puntas de ella.
Miro hacia adelante y veo con tristeza que he fallado, que pasé un año 2007 muy bueno, pero que olvidé en ciertos aspectos, motores relevantes de mi camino, que dejé para después algo que no puede esperar, y que sin ser una mujer amedrentada por la religión, ya que entiendo mi libertad dentro de ella, sé que no está bien quedarme en el letargo de los que esperan sin estar preparados y atentos. Aunque para algunos de mis cercanos pareciera que jamás yo caería en ese aspecto, me sostuvo un año completo mi Señor y eso no corresponde...dejarse querer no más... sin entregar lo que gratuitamente se nos ha dado.
Este año 2008, discipula y misionera, cueste lo que cueste, es un compromiso, mi palabra con Cristo está empeñada.
Un trato, un trabajo, un agrado y un honor.

miércoles, 6 de febrero de 2008

HOY DEBO DECIR ADIÓS



Cuando las palabras no se dicen adónde se van?...sí, al corazón_ pienso_ ahí se alojan, como los bebés cuando duermen en los regazos de sus madres, como lo hizo alguna vez conmigo mi sobrina, un sábado que fue a visitarme. ¿Qué tengo para dar en mi pecho?
Yo que sufro por el recuerdo de alguien que alomejor nunca llegue a reconocer que yo soy lo que quiere y mientras tanto qué? me sumo en una tristeza que invade lo que al parecer son sus dominios desde un tiempo a esta parte. Eso es lo que atesoro en mi corazón, en mi pecho.
Quizás es cierto, pudo ser genial, porque es él es todo lo que deseo en todos los aspectos, hasta en lo más vanal.
Pero hoy debo decir adiós. De una vez y por todas. Dejar de guardar sus miradas y sus palabras, porque al final de todo esto, es lo único que seguramente me dará. Dejaremos de contestar el celular y emprenderemos el camino en solitario, por mi salud mental y por sobretodo mi salud emocional.
Basta ya de esto. Tengo que aprovechar lo que pasó para sacudirme un poco de él. Será bueno descubrir sólo lo que es él en realidad, alguien que se ve de vez en vez y nada más, abrir los ojos y cerrar el corazón, dar un paso adelante, aunque suene irónico en estos momentos.
Le regalo un adiós...que significa" a Dios encomiendo tu alma" y quien mejor que Dios para cuidarlo, así no estará tan solo como siempre ha estado.