jueves, 14 de junio de 2007

LLueve un 14 de Junio.




Toda vez que llueve me siento feliz.
La sensación de humedad me tranquiliza, despierta en mí una alegría inusual.
Será porque el día es más oscuro, o porque en todas las personas, la lluvia causa el mismo efecto, y el buen humor aflora casi por inercia.
En fin, esta lluviecita ha venido a limpiar un poco esta terrible semana.

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