lunes, 18 de junio de 2007

Celos


Sentí rabia, sentí tristeza, pero por sobretodo sentí celos. Esos celos malditos me invadieron, se propagaron por mi persona como el frío que también sentí.
Por qué? no voy a entrar en detalles, pero todo ese cúmulo de sensaciones incómodas no fueron suficientes para arruinarme del todo la noche.
Por momentos olvidé que estabas ahí, o que aveces ya no estabas, no quisé pensarlo...quería evadir la realidad. No me pregunté con quien estabas ( aunque ya lo sabía) ni que hacías, porque más me dolía, más quería explotar.
Empezé a interesarme en los demás, a sonreir como si fuera la primera vez que los veía, a pensar en mí, en que también quería pasarla bien, no sólo estar cerca de él.
Así pasó la noche, entre mis dotes de cocinera y dueña de casa, entre llamados telefónicos y la música baja...así pasó la noche cerca del mar.
El mar...lo mejor después de mucho tiempo...el mar y su sonido, el mar y su fragancia... ese poco de mar vino a adormecer mi espíritu y a entregar la tranquilidad de la resignación y la pérdida.





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